
Empanadas de vigilia: historia, tradición y cocina de Cuaresma
Hay recetas que no nacen del exceso, sino de la restricción
Durante siglos, la Cuaresma marcó el ritmo de las cocinas del mundo hispánico. La abstinencia de carne no vaciaba las mesas: las obligaba a transformarse. Y en esa transformación surgieron preparaciones que hoy entendemos como parte esencial de nuestra tradición culinaria.
Las empanadas de vigilia son uno de esos casos: masa y relleno como respuesta creativa a una norma religiosa que terminó moldeando identidad en la cocina cotidiana.
Cuando la vigilia cambió la forma de cocinar
Abstinencia, territorio y adaptación cultural
La práctica de la vigilia —abstenerse de carne en ciertos días del calendario litúrgico— se consolidó en el mundo hispánico y llegó a la Nueva España desde España.
Pero al cruzar el océano, la cocina cambió. Las técnicas viajaron; los ingredientes se transformaron.
En los conventos femeninos de la Nueva España, donde las normas religiosas eran estrictas y la creatividad culinaria notable, se perfeccionaron muchas recetas sin carne. La cocina conventual no inventó la empanada, pero sí ayudó a sistematizar y refinar masas, rellenos y métodos que luego pasaron a la cocina doméstica.
La empanada se convirtió en una solución ideal: portátil, rendidora y adaptable a ingredientes de vigilia como pescado, queso o legumbres.

De Europa al territorio novohispano
Técnica europea, ingredientes americanos
La empanada tiene raíces medievales en la península ibérica. En distintas regiones de España se preparaban masas rellenas de carne o pescado pensadas para conservarse y transportarse. Esta lógica técnica llegó a la Nueva España con la colonización y se adaptó a los ingredientes locales.
Aunque no se conserva un recetario novohispano impreso que describa específicamente “empanadas” como tal, sí existen registros de recetas de masa y preparaciones de pan en recetarios conventuales del siglo XVII, como el atribuido a Sor Juana Inés de la Cruz en el convento de San Jerónimo en la Ciudad de México. Allí se aprecia el dominio de técnicas de masas y rellenos dentro de la cocina virreinal, lo que sostiene que la técnica de empanada contaba con presencia y transmisión en la cocina doméstica y conventual colonial.
Además, recetarios europeos tempranos como el Libre del Coch, impreso en Barcelona a principios del siglo XVI, ya documentan variantes de empanadas y empanadillas, lo que refuerza la idea de que esta técnica viajó con los cocineros y se adaptó al nuevo territorio.
En la Nueva España, entonces, la empanada dejó de ser únicamente ibérica para volverse novohispana. No fue una copia. Fue adaptación.

Rellenos tradicionales de empanadas de vigilia
Identidad regional en tiempo de Cuaresma
Dependiendo de la región mexicana, las empanadas de vigilia se pueden rellenar con:
- Atún guisado con jitomate y aceitunas
- Pipián verde o rojo con verduras
- Queso fresco con epazote
- Camarón seco con papa
- Frijol refrito sazonado
Todos estos rellenos comparten una lógica: respetan la abstinencia de carne sin renunciar al sabor ni a la nutrición.

Receta de enpanadas de Cuaresma (12 piezas)
Ingredientes
Para la masa:
500 g de harina de trigo
100 g de manteca vegetal o mantequilla
1 huevo
200 ml de agua tibia
10 g de sal
Para el relleno clásico de atún:
2 latas de atún en agua, escurrido
2 jitomates picados
50 g de cebolla
1 diente de ajo
30 g de aceitunas verdes
10 ml de aceite
Sal al gusto
Cómo hacer empanadas de vigilia paso a paso
Receta tradicional mexicana
1.- Mezcla la harina con la sal y después incorpora la manteca hasta obtener una textura arenosa.
2.- Añade el huevo y el agua tibia poco a poco hasta formar una masa suave. Amasa unos minutos y deja reposar 20 minutos.
3.- En un sartén con aceite, sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes.
4.- Agrega los jitomates picados y cocina hasta que se reduzcan.
5.- Añade el atún y las aceitunas, mezcla bien y rectifica sal. Retira del fuego y deja enfriar.
6.- Divide la masa en porciones y forma discos. Coloca una cucharada de relleno en el centro y cierra presionando los bordes con tus dedos o con un tenedor.
7.- Colócalas en una bandeja para hornear y cocina a 180 °C durante 20–25 minutos, hasta que estén doradas.
👉 Si lo prefieres, también puedes freírlas en aceite caliente hasta que estén bien doradas por ambos lados.

La cocina que nace de la restricción
Cierre de nuestra serie de Cuaresma
La Cuaresma nos recuerda que la cocina no siempre surge de la abundancia. Muchas veces nace del límite.
Las empanadas de vigilia son prueba de ello. Una técnica europea que encontró nuevos ingredientes en territorio americano. Una regla religiosa que impulsó creatividad doméstica. Una masa sencilla que guarda dentro historia y memoria.
Si has seguido esta serie de Cuaresma en Mixturis, habrás notado algo: no hablamos solo de recetas sin carne. Hablamos de cómo las culturas transforman las reglas en identidad culinaria. De seguro te interesará leer sobre la tradición de las 7 cazuelas y sobre la capirotada.
Porque la tradición no es estática. Se construye cada vez que alguien cocina.
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Hasta la próxima Receta

