De un antiguo guiso mencionado en la Biblia a las mesas mexicanas de Cuaresma y Año Nuevo: Sopa de lentejas
La lenteja es alimento que ha acompañado a las sociedades humanas desde los primeros tiempos de la agricultura y aparece en relatos, recetarios y tradiciones que todavía forman parte de nuestra vida cotidiana.
Hoy la encontramos en una sopa reconfortante, en un plato de Cuaresma y hasta en un pequeño ritual de Año Nuevo para atraer la abundancia. Pero antes de llegar a nuestras cocinas tuvo un largo recorrido.
Contenido
Una legumbre con miles de años de historia

La lenteja (Lens culinaris) pertenece al grupo de cultivos que acompañaron los primeros desarrollos de la agricultura en el sudoeste de Asia. La evidencia arqueológica y genética indica que fue cultivada allí hace aproximadamente entre 8,000 y 10,000 años, aunque los investigadores todavía discuten cuál fue exactamente su lugar de domesticación.
Su importancia no resulta difícil de comprender. Es una legumbre pequeña, nutritiva, fácil de almacenar y capaz de formar parte de preparaciones sencillas. Con el paso de los siglos viajó con las poblaciones humanas y se incorporó a cocinas muy distintas.
Y en una de las tradiciones literarias más conocidas del mundo aparece asociada a una historia que habla precisamente de su valor como alimento.
El guiso de lentejas de Jacob y Esaú

En el capítulo 25 del Génesis se cuenta que Jacob estaba preparando un guiso cuando su hermano Esaú regresó hambriento del campo. A cambio de una porción de aquel alimento, Esaú aceptó venderle su derecho de primogenitura. El texto vuelve a mencionar las lentejas al describir lo que Jacob le dio para comer.
Hay un detalle importante: la Biblia no describe una receta de sopa de lentejas como la que conocemos actualmente. Habla de un guiso o preparación cocida de lentejas. Por eso, lo correcto es considerar este pasaje como una de las referencias antiguas más conocidas a un alimento elaborado con esta legumbre, no como la receta de una sopa moderna.
La historia, sin embargo, nos deja una imagen poderosa: hace miles de años, un sencillo guiso de lentejas podía representar una comida cotidiana y suficientemente valiosa como para formar parte de un acuerdo decisivo.
Una olla de lentejas en la antigua Atenas

Mucho tiempo después, las lentejas aparecen en otra historia relacionada con la filosofía griega.
Diógenes Laercio cuenta que Crates, maestro de Zenón de Citio, quiso corregir la vergüenza que el joven filósofo sentía ante ciertas prácticas de los cínicos. Para ello le entregó una olla de gachas de lentejas y, al verlo intentar ocultarla, la golpeó con su bastón hasta romperla. El relato termina con las lentejas derramadas por las piernas de Zenón.
No necesitamos convertir esta anécdota en una supuesta doctrina sobre las lentejas. El texto no demuestra que fueran un símbolo formal del estoicismo. Lo interesante es algo más sencillo: una preparación humilde y cotidiana aparece en una escena destinada a enseñar a Zenón a desprenderse de la vergüenza y de las convenciones sociales.
Una vez más, la lenteja aparece como comida común, lejos del lujo.
Las lentejas llegan a la cocina mexicana

En México, las lentejas terminaron encontrando su propio lugar dentro de la cocina doméstica. Una muestra particularmente interesante aparece en La cocinera poblana y el libro de las familias, en su cuarta edición corregida y aumentada de 1890.
El recetario incluye una sopa de lentejas en la que estas se cuecen con manteca, se pasan por una coladera y se mezclan con caldo de puchero y acedera; se sirve con pequeños trozos de pan frito. También aparecen un puré de lentejas, preparado con caldo, tocino, zanahoria, cebolla y clavo, y un potaje de lentejas cocinado con aceite o manteca y perejil. Incluso se indica cómo adaptar el puré para la vigilia sustituyendo el tocino por aceite.
Esto resulta especialmente revelador. La lenteja no aparece en la cocina mexicana únicamente como una preparación moderna o económica: ya formaba parte de un repertorio de sopas, purés y potajes registrado en un recetario del siglo XIX.
De la Cuaresma a Año Nuevo

Las lentejas también tienen una relación particular con el calendario.
En distintas regiones de México forman parte de las comidas de Cuaresma y, en Guanajuato, aparecen entre las preparaciones asociadas con las llamadas Siete Cazuelas. En este artículo no profundizaré en esa tradición porque merece su propio espacio; puedes conocerla en Las Siete Cazuelas: cuando la vigilia se convierte en cocina.
Pero hay otro momento del año en que las lentejas adquieren un significado completamente diferente: el Año Nuevo.
En México existe la costumbre de comer un pequeño plato de lentejas antes o durante la cena de fin de año, como un ritual asociado con la abundancia, la prosperidad y la buena suerte. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural recoge esta tradición y explica que las lentejas representan el deseo de que durante el nuevo año no falten la comida ni la prosperidad.
La idea tiene además un interesante paralelo en Italia. Allí las lentejas forman parte de las celebraciones de Año Nuevo y se consideran un símbolo de buena fortuna. Italia.it relaciona esta costumbre con la antigua práctica romana de regalar una pequeña bolsa con lentejas, con el deseo de que se transformaran simbólicamente en monedas durante el año siguiente.
Así, una misma legumbre puede acompañar momentos muy diferentes: una cocina de vigilia y sencillez durante la Cuaresma, y un deseo de abundancia al comenzar un nuevo año.
Sopa de lentejas: la versión de Mixturis

La receta que propongo aquí parte de esa tradición doméstica mexicana: una sopa sencilla, con verduras y tocino, pensada para disfrutarla caliente y sin complicaciones. Si la preparas para cuaresma solo omite el tocino.
Receta de sopa de lentejas mexicana
Ingredientes:
150 g de lentejas
1 litro de caldo de pollo
15 g de apio
15 g de cebolla
20 g de zanahoria
15 g de pimiento morrón
25 g de tocino
Sal y pimienta al gusto
Preparación:
1.- Cocina las lentejas en el caldo de pollo hasta que estén suaves y reserva.
2.- Pica finamente el apio, la cebolla, la zanahoria, el pimiento y el tocino; sofríelos en una sartén hasta que estén dorados y fragantes.
3.- Incorpora las verduras y el tocino al caldo con lentejas. Deja hervir durante unos minutos para que los sabores se integren.
4.- Rectifica la sazón con sal y pimienta. Sirve caliente y, si lo deseas, agrega un poco de perejil fresco picado antes de llevar a la mesa.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario dejar remojar las lentejas antes de cocinarlas?
A diferencia de otros granos más duros como los garbanzos o los frijoles, las lentejas no requieren un remojo previo prolongado. Sin embargo, darles un enjuague rápido bajo el chorro de agua fría ayuda a eliminar impurezas. Si buscas acelerar un poco más el tiempo de cocción, puedes remojarlas durante 30 minutos, pero no es estrictamente necesario para obtener una textura suave.
¿Por qué las lentejas tienen un significado tan especial en la Semana Santa?
Las lentejas han sido históricamente un alimento ligado a la austeridad, la sencillez y la humildad. En la tradición de las «Siete Cazuelas» y durante la vigilia, su consumo se convirtió en una forma de practicar la abstinencia de carne, recordándonos que los platillos más humildes son, a menudo, los que más nutren el espíritu y la reflexión.
¿Puedo preparar esta sopa sin el tocino para una opción vegetariana?
¡Claro que sí! Puedes sustituir el tocino por un sofrito más robusto de verduras (añadiendo un toque extra de pimentón ahumado o páprika para replicar ese sabor profundo) o simplemente omitirlo. El caldo de pollo también puede cambiarse por un buen caldo de verduras para mantener el carácter vegetariano del plato sin sacrificar el sabor.
¿Por qué se comen lentejas en Año Nuevo?
En México forman parte de los rituales populares de fin de año y se asocian con abundancia, prosperidad, economía y buena suerte. Es una creencia popular, no una garantía de prosperidad.
¿Tienes otra pieza de esta historia?
La memoria culinaria también vive en recetarios familiares, fotografías, libros antiguos y recuerdos transmitidos de una generación a otra. Si tienes información, una receta, un documento o una historia que pueda aportar a esta investigación sobre las lentejas, me encantará conocerla.
Las aportaciones son bienvenidas y, antes de incorporarlas al artículo, serán contrastadas con otras fuentes.
Para seguir descubriendo sobre la sopa de lentejas
La cocinera poblana y el libro de las familias, cuarta edición corregida y aumentada, México, 1890.
Diógenes Laercio, Vida de los filósofos ilustres, libro VII, vida de Zenón de Citio.
The History of Lentil Domestication, investigación sobre la domesticación y difusión de Lens culinaris.
También te puede interesar la sopa de habas. con su sabor tan profundo y cálido al igual que el caldo Talpeño.
Si esta historia te llevó a mirar de otra manera un plato tan cotidiano como una sopa de lentejas, suscríbete a Mixturis y acompáñame a seguir descubriendo las historias que viven detrás de nuestra comida. También puedes encontrar todos los enlaces en linktr.ee/mixturis.
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